domingo, 10 de marzo de 2019
Cada jueves aprieto la mano de mi abuela
Cada jueves aprieto la mano de mi abuela
acaricio sus uñas gruesas mientras cuece el puchero
durante el único momento que no tiembla
me besa en la mejilla y
susurra
Cuando muera enterradme con tu abuelo
meted sus huesos en una caja
colocadlos a mis pies
poned mi nombre
abrazado al suyo
Como última mujer de esta familia
seré yo
quien cada víspera de todos-santos
recuerde a sus hermanas
padres
marido
hijo no-nato
compre jacintos blancos
lave las sábanas donde reposó su cabello
y encienda una vela
por cada persona
que vivió en esta casa
Heredaré las fotos de las tías que nunca conocí
para llorarlas cada aniversario
y en blanco y negro
contaré a mis hijas
la historia de los anillos que visten mis manos
Escribiré las recetas de infancia
que asomada a la encimera aprendí
y aquellos trucos de vieja bruja
para no engrisecer la ropa blanca
y doblar las sábanas bajeras
Adoptaré sus plantas
para que vistan mi fachada
esperando que hablen de ella
que huelan a ella
que me acaricien como ella
Y la beso
como besan las madres a sus hijos
cada mañana al comprobar que siguen respirando
Y espero
como esperan los niños
desconocedores de los tres estados del tiempo
que el próximo jueves
nunca sea el último
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Me ha gustado mucho.
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