domingo, 15 de octubre de 2017

Arde Galicia



El norte se quema. Lenguas de fuego lamen ramas de eucalipto y abedul, reduciendo la vida a un cementerio de troncos negros. Ochenta incendios en pocos días, hijos de puta armados con cerillas y gasolina han asesinado uno de los pulmones verdes de esta tierra. Señalas con el dedo al pirómano que cada año deja estéril un trozo de monte; sientes en tu pecho la soberbia mientras desperdicias lágrimas implorando un poco de lluvia. Treinta grados un quince de octubre, qué maravilla es bañarse en otoño en la mar. Somos cómplices de este homicidio. El dinero no reduce las llamas.



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