me aterra estar loca
convertirme en aquella chica
desconocida
que se suicidó engullendo diazepam y alcohol
me aterra pensar en ser un cliché
una poeta maldita que malescribe
y que vaticinen el trágico final
en aquellos textos que publiqué
en un blog que nadie leía
mi desgracia no es amor no correspondido
maltrato
violación
pobreza
un padre ausente
mi desgracia incorpórea
es una tara congénita
frases rebotando en el cráneo
como un salvapantallas cutre
ripios grabados con tinta de sangre
enclavados en el hipotálamo
repetidos hasta lo más profundo
de mi lóbulo frontal
nunca sabes cuándo estás sana
si es que se puede llegar a estarlo
qué parte de ti son las pastillas
qué parte de ti es la que existe sin ellas
me aterra estar loca
porque desconozco la cordura
me aterra estar loca
de la misma manera
que me aterra estar viva
sábado, 29 de diciembre de 2018
viernes, 28 de diciembre de 2018
Ratera
Aunque me avergüence admitirlo
muy de vez en cuando
robo cosas
sustraigo, hurto, mango, siso, joseo
Pequeñas inutilidades
olvidadas casi siempre
que nadie hecha en falta
coleteros, pulseras, bolígrafos, llaveros, libretas
Detalles anónimos que hago míos
usurpando su esencia
colmándolos de mí
La caza rápida me emborracha de adrenalina
y exhibo el trofeo silencioso
sabiendo que me he adueñado de un alma
como hice con este cuaderno que lleno de versos
aunque no he logrado deshacerme de su dueño
En primera página escritas unas cuestiones
¿Volverá a crecerme el pelo?
¿Qué posibilidad hay de que vuelva a pasar lo que pasó?
¿Cuánto tiempo me queda?
Tres preguntas, una elipsis
palabra prohibida
“larga enfermedad” para la prensa
“neoplasia” en código médico
“batalla” para quien lo sufre
y nunca, nunca, nunca
nombramos el cáncer -conjuro maldito-
Y yo me niego y repito
cáncer
cáncer
cáncer
Y si soy más precisa
cánceres
Reniego de la jerga ridícula
donde los enfermos son luchadores
y la medicina una guerra
Aquí no hay enemigos
no se gana
tampoco se pierde
solamente
se espera
se deja cuidar
En esta libreta perdida en una estación de tren
donde trazo con rabia cada palabra
te contesto
querido desconocido
que todo depende del tumor que albergues,
de la quimioterapia que recibas
y del testarudo azar
Querido desconocido
siento haber expoliado tus dudas
siento tu enfermedad
por lo que si algún día
lees estas palabras de una extraña
quiero que sepas
que comparto contigo
todo este cáncer
muy de vez en cuando
robo cosas
sustraigo, hurto, mango, siso, joseo
Pequeñas inutilidades
olvidadas casi siempre
que nadie hecha en falta
coleteros, pulseras, bolígrafos, llaveros, libretas
Detalles anónimos que hago míos
usurpando su esencia
colmándolos de mí
La caza rápida me emborracha de adrenalina
y exhibo el trofeo silencioso
sabiendo que me he adueñado de un alma
como hice con este cuaderno que lleno de versos
aunque no he logrado deshacerme de su dueño
En primera página escritas unas cuestiones
¿Volverá a crecerme el pelo?
¿Qué posibilidad hay de que vuelva a pasar lo que pasó?
¿Cuánto tiempo me queda?
Tres preguntas, una elipsis
palabra prohibida
“larga enfermedad” para la prensa
“neoplasia” en código médico
“batalla” para quien lo sufre
y nunca, nunca, nunca
nombramos el cáncer -conjuro maldito-
Y yo me niego y repito
cáncer
cáncer
cáncer
Y si soy más precisa
cánceres
Reniego de la jerga ridícula
donde los enfermos son luchadores
y la medicina una guerra
Aquí no hay enemigos
no se gana
tampoco se pierde
solamente
se espera
se deja cuidar
En esta libreta perdida en una estación de tren
donde trazo con rabia cada palabra
te contesto
querido desconocido
que todo depende del tumor que albergues,
de la quimioterapia que recibas
y del testarudo azar
Querido desconocido
siento haber expoliado tus dudas
siento tu enfermedad
por lo que si algún día
lees estas palabras de una extraña
quiero que sepas
que comparto contigo
todo este cáncer
miércoles, 5 de diciembre de 2018
Millennial love
Encajar en la
balda aquel primer libro
fue más íntimo
que una alianza
dejarte las
líneas subrayadas de cada lectura
así descontextualizado
para que
descubras realmente quién
habita esta casa
El dormitorio de
infancia en dos cajas de cartón
las bragas de los
días de mujer
las ojeras de
víspera de entrega
el cajón de los porsiacasos
comida en packs
indivisibles
Construir un
hogar es destruir el anterior
el adiós a una
madre enquistado en el hígado
transportar el
polvo a una nueva casa
miércoles, 31 de octubre de 2018
Mamá
Mi madre ya no ve cine de terror porque tiene miedo de que su guionista interno sea más cruel que cualquier director. Pasa las tardes tejiendo mientras consume entretenimiento barato que calla las voces que la atormentan.
Mi madre se levanta a las cinco de la mañana porque los huesos duelen de estar en decúbito y prepara café para que cuando despierte me entristezca dejarlo enfriar. Busca en actos menudos una razón para que no vuelva a morir en mi cama.
Mi madre toma cada mañana cuatro pastillas que la mantienen cuerda. Insiste en que tome las mías y no cruce la línea donde ella se encuentra.
¿Cuántas locas necesita una familia para que esté maldita?
Mi madre llora porque detrás hay un padre que no entiende que la locura es un prisma roto que emite imágenes torcidas. Cada reproche es un hachazo en la espalda.
Mi madre durante un tiempo dejó de ser mi madre. Tuve que ser yo su madre y convertirme en mi abuela porque solo una madre salva a otra madre.
sábado, 21 de abril de 2018
Yo leo autoras. 10 libros para Sant Jordi
No se me da bien el ciberactivismo, no tengo paciencia ni arte para medir todo lo que escribo. No sé hacer fotos bonitas que acompañen un texto cuidado, me contradigo continuamente y cuando escribo rápido me como palabras, signos de puntuación o acentos. No sirvo tampoco para hacer críticas porque no sé ser lo suficiente objetiva para valorar algo, creo que en la red hay millones de personas más capaces que yo para resumir una obra o movimiento y reseñarlo. Aun a pesar de todo, me gusta compartir ciertas cosas. Lo hago de forma altruista, sin dobles intenciones o intereses. Sé que a mucha gente no le interesará lo que escribo y me crea mucha inseguridad pensar que puedo parecer pesada y pedante, pero mientras haya alguien que descubra gracias a estas cosas algún tema, libro o autora, me siento satisfecha. Yo he aprendido muchísimas cosas así. Mi primer contacto con el feminismo se debe a textos que otras mujeres escribieron en Twitter. Creo que internet es una herramienta muy útil para divulgar y aprender, para dar a conocer cierto contenido poco promocionado o fuera del alcance de la mayoría. Las redes sociales pueden utilizarse de muchísimas maneras, todas perfectamente lícitas, pero para mí va más allá que compartir fotos o cosas sobre mí. No creo un «contenido» para venderlo, no soy una empresa, solamente publico lo que a mí me gustaría encontrar en otros perfiles y cosas que me parecen interesantes.
Después de esta breve introducción algo confusa, agradezco a los que me comentáis que habéis leído tal libro que recomendé o habéis profundizado en X tema porque escribí sobre ello en Facebook. Mi intención en este post es colgar una lista de diez obras que yo compraría para este día del libro. Voy a centrarme en libros escritos por mujeres porque quien quiera leer libros publicados por autores de «toda la vida» tiene cientos de blogs donde descubrirlos. Además, os animo a comprar en las casetas de librerías independientes durante la feria del libro, apoyando así al comercio local y a las personas que realmente ayudan a que la literatura y la cultura avance en este país.
Las reseñas no son mías, las he copiado directamente de Amazon, que me sirve como portal para encontrar todos los libros que busco. Aun así, intentaré no comprar ninguno aquí y os animo a que vosotrxs también lo hagáis. La mayoría de las editoriales tienen opción de venta en su web y sino, en la feria del libro seguro que encontráis algún ejemplar.
1. El papel pintado de amarillo. Charlotte Perkins Gilman
En 1885, un año después de haberse casado con Charles Walter Stetson, Charlotte Perkins Gilman dio a luz a su hija, Katharine, y al poco tiempo entró en una profunda depresión. El doctor Silas Weir Mitchell, un reputado neurólogo a quien había acudido en busca de ayuda, le diagnosticó agotamiento de los nervios y le prescribió una cura de descanso, un controvertido tratamiento en el que era pionero. «Vive una vida tan hogareña como te sea posible, realiza no más de dos horas de actividad intelectual al día y no toques nunca más una pluma, un pincel o un lapicero»: estas fueron las instrucciones que le dio el médico a la autora. Durante unos meses siguió estos consejos, pero su depresión se agravó, y, según sus propias palabras, se acercó tanto a la frontera de la profunda ruina mental que llegó a vislumbrar el otro lado. Solo haciendo caso omiso de los consejos del médico y volviendo al trabajo logró recuperarse de su depresión. Esta experiencia la marcó hasta tal punto que en 1890 escribió "El papel pintado amarillo", un estremecedor relato que constituye una demoledora crítica al tratamiento prescrito por el doctor Mitchell.
¿Por qué?
Me interesa la salud mental, la medicina en general y el feminismo. Este libro engloba estos tres puntos de una forma autobiográfica por lo que creo que será una lectura amena y ligera. Trata sobre un tema bastante tabú: la depresión post-parto y las recomendaciones nada acertadas de un médico amigo de la familia. Muchas de las cuentas sobre literatura y feminismo que sigo han recomendado este libro, incluyéndolo en muchos casos en las bibliotecas feministas.
Creo que este libro puede interesar a todas aquellas personas que busquen literatura del siglo XX y los inicios de la psicología/psiquiatría actual.
Me interesa la salud mental, la medicina en general y el feminismo. Este libro engloba estos tres puntos de una forma autobiográfica por lo que creo que será una lectura amena y ligera. Trata sobre un tema bastante tabú: la depresión post-parto y las recomendaciones nada acertadas de un médico amigo de la familia. Muchas de las cuentas sobre literatura y feminismo que sigo han recomendado este libro, incluyéndolo en muchos casos en las bibliotecas feministas.
Creo que este libro puede interesar a todas aquellas personas que busquen literatura del siglo XX y los inicios de la psicología/psiquiatría actual.
2. Diarios completos. Sylvia Plath
Esta edición de los Diarios completos de Sylvia Plath incrementa en dos tercios el material de los anteriormente publicados en Estados Unidos en 1982 y en España en 1996. Entre los nuevos pasajes, se cuentan dos cuadernos que su viudo y albacea, Ted Hughes, había prohibido hacer públicos hasta 2013. Editados por Karen V. Kukil a partir de los 23 manuscritos custodiados por el Smith College, cubren desde sus años de estudiante universitaria hasta 1962, un año antes de su muerte, incluyen algunos dibujos y poesías, y son en conjunto el documento definitivo sobre la vida y obra de una de las poetas icónicas del siglo XX. Plath, apenas con 18 años, creía, como leemos ya en las primeras páginas, que, al «convertir en escritura una parte de mi vida, mis emociones, mis sentimientos más íntimos, la estoy justificando»; pero esta idea de que escribir la vida es «un trampolín, una técnica» para «organizar de forma provisional mi pequeño y patético caos personal» acaba resultándole sospechosa, un principio «falso y provinciano»
«y eso es lo que me resulta muy difícil de afrontar». Con una lucidez extraordinaria, estos diarios no solo retratan una intimidad personal siempre en conflicto con los valores domésticos sino que son una valiosísima reflexión sobre el arte, el sentido, las satisfacciones y las trampas de escribir.
¿Por qué?
La figura de Sylvia Plath me apasiona, necesito saber más sobre ella. Leí «La campana de cristal» cuando llevaba tratada de depresión unos seis meses y fue bastante doloroso reconocerme en sus palabras. Solo la he leído en novela, me gustaría adentrarme en su poesía por lo que creo que conocer más sobre su vida me ayudará a entenderla mejor.
Se lo recomendaría a todas aquellas personas que busquen conocer el contexto de una escritora brillante, inteligente y visceral, a las que busquen entender el porqué de su suicidio y el doble sentido de sus metáforas.
3. El año del pensamiento mágico. Joan Didion

Este libro memorable ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo. En él, la escritora Joan Didion, una de las autoras norteamericanas más reputadas de finales del siglo XX, narra con una fascinante distancia emocional la muerte repentina de su marido, el también escritor John Gregory Dunne. Este libro tan breve como intenso es, por consiguiente, una reflexión sobre el duelo y la crónica de una supervivencia.
¿Por qué?
Solo digo que vayáis a Netflix y busquéis el documental «Joan Didion: El centro cederá». Si quedáis prendadxs de esta maravillosa mujer, empezad a leer su obra. Si te interesa el ensayo y los artículos periodísticos, Didion te cautivará.
He escogido esta obra porque narra el proceso de duelo tras el fallecimiento de su marido. Todo lo relacionado con la muerte me fascina y lo que he leído siempre ha tendido al sentimentalismo, así que conociendo el estilo de Didion, pienso que no utilizará los mismos temas ni recursos a los que estoy acostumbrada. Recomendaría esta lectura a todas aquellas que busquen un buen libro sobre el luto y la pérdida.
4. Basada en hechos reales. Deplhine De Vigan

«Durante casi tres años, no escribí una sola línea», dice la protagonista y narradora. Se llama Delphine, tiene dos hijos a punto de dejar atrás la adolescencia y mantiene una relación sentimental con François, que dirige un programa cultural en la televisión y está de viaje por Estados Unidos rodando un documental. Estos datos biográficos, empezando por el nombre, parecen coincidir difusamente con los de la autora, que con Nada se opone a la noche, su anterior libro, arrasó en Francia y en medio mundo. Si en esa y en alguna otra obra anterior utilizaba los recursos novelescos para abordar una historia real, aquí viste de relato verídico una ficción. ¿O no?
Delphine es una escritora que ha pasado del éxito apabullante que la puso bajo todos los focos al vértigo íntimo de la página en blanco. Y es entonces cuando se cruza en su camino L., una mujer sofisticada y seductora, que trabaja como negra literaria redactando memorias de famosos. Comparten gustos e intiman. L. insiste a su nueva amiga en que debe abandonar el proyecto novelesco sobre la telerrealidad que tiene entre manos y volver a utilizar su propia vida como material literario. Y mientras Delphine recibe unas amenazantes cartas anónimas que la acusan de haberse aprovechado de las historias de su familia para triunfar como escritora, L., con sus crecientes intromisiones, se va adueñando de su vida hasta bordear la vampirización…
Dividida en tres partes encabezadas por citas de Misery y La mitad oscura de Stephen King, Basada en hechos reales es a un tiempo un poderoso thriller psicológico y una sagaz reflexión sobre el papel del escritor en el siglo XXI. Una obra prodigiosa que se mueve entre la realidad y la ficción, entre lo vivido y lo imaginado; un deslumbrante juego de espejos que propone una vuelta de tuerca a un gran tema literario –el doble– y mantiene en vilo al lector hasta la última página.
¿Por qué?
Tras haberme enamorado locamente de las dos novelas que he leído de Delphine, tengo fe ciega en este. Delphine De Vigan utiliza su vida como hilo conductor de sus novelas, formando una especie de tríptico junto a «Nada se opone a la noche» y «Días sin hambre». Leerla es conocer el dolor en primera persona, adueñarse de él y sacarle utilidad. Si no habéis leído sus dos obras anteriores también os las recomiendo porque te rompen por lo crudo del asunto que trata y el amor con el que se narra.
5. Cuaderno de campo. María Sánchez

En este libro se anota la vida: la que se recuerda y se ha perdido, la que nos ha forjado en sangre y en tierra, la que aguarda en la observación del día a día. María Sánchez ha afrontado en "Cuaderno de campo" una reflexión sobre la familia, y cómo nos construye, y sobre el cuerpo, y cómo nos acuna o nos aísla -según el lugar al que queramos dirigirnos-, y sobre nuestra propia posición con respecto a nuestros orígenes. Estos poemas transcurren en casas antiguas, durante ceremonias heredadas, entre animales que también nacen, crecen, se reproducen, mueren. Una obra sabia, delicada y a la vez en guardia, dispuesta a protegerse y atacarnos.
¿Por qué?
María Sánchez ha sido una revolución con su «Cuaderno de Campo», no conozco a nadie al que no le haya gustado este poemario sobre la tierra, el campo y lo rural. María es veterinaria y comparte en sus redes sociales su día a día, las horas de carretera y campo junto a los eventos literarios. Es un placer leerla en mini dosis en sus tinyletter. Si no la conocéis, seguidla en sus blogs y cuentas en redes sociales.
María Sánchez ha sido una revolución con su «Cuaderno de Campo», no conozco a nadie al que no le haya gustado este poemario sobre la tierra, el campo y lo rural. María es veterinaria y comparte en sus redes sociales su día a día, las horas de carretera y campo junto a los eventos literarios. Es un placer leerla en mini dosis en sus tinyletter. Si no la conocéis, seguidla en sus blogs y cuentas en redes sociales.
6. La prostitución en el corazón del capitalismo. Rosa Cobo
Este libro explica los cambios que ha experimentado la prostitución en las últimas décadas. El viejo mundo de la prostitución era un conjunto de negocios casi artesanales sin apenas impacto económico. El nuevo canon es una industria global, interconectada, con un modo de funcionamiento similar al de las grandes corporaciones capitalistas, un volumen de beneficios anual mucho mayor que el de varias multinacionales juntas y con un pie en la economía ilícita y otro en la lícita. La novedad de la prostitución en el siglo XXI es la fusión entre los intereses patriarcales y los intereses capitalistas. El resultado es un proceso creciente de mercantilización de los cuerpos y de la sexualidad de millones de mujeres en todo el mundo, que son expulsadas de los países periféricos y traídas a los países centrales para que varones de todas las clases sociales accedan sexualmente a sus cuerpos en una operación de colonialismo sexual. Este gigantesco aumento de la prostitución ha sido posible por la complicidad de algunos estados y de algunas instituciones del capitalismo internacional. En este ensayo, Rosa Cobo muestra cómo la prostitución constituye un fenómeno social clave para entender la nueva configuración del capitalismo global y de los patriarcados contemporáneos.
¿Por qué?
El feminismo actual podría dividirse a grandes rasgos en pro-sex y abolicionista; uno completamente contrario al otro en cuestión de pornografía y prostitución. Cuando empecé a devorar teoría feminista me consideraba totalmente radfem, ergo mi postura era abolicionista. Después de leer a varias prostitutas y actrices porno, no sé dónde clasificarme. Creo que la idea de prostitución que se ha formado en el imaginario colectivo no acaba de corresponderse con la realidad. Hablamos de prostitución cuando nos referimos a trata, invisibilizando a aquellas mujeres que ejercen el trabajo sexual por libre elección. ¿Puede existir una sin la otra? No lo sé, la verdad. Por eso creo que aprendiendo más sobre el tema, leyendo opiniones totalmente contrarias podemos acabar forjando una opinión que se corresponda más a la realidad. Este libro de Rosa Cobo puede ser una iniciación.
¿Por qué?
El feminismo actual podría dividirse a grandes rasgos en pro-sex y abolicionista; uno completamente contrario al otro en cuestión de pornografía y prostitución. Cuando empecé a devorar teoría feminista me consideraba totalmente radfem, ergo mi postura era abolicionista. Después de leer a varias prostitutas y actrices porno, no sé dónde clasificarme. Creo que la idea de prostitución que se ha formado en el imaginario colectivo no acaba de corresponderse con la realidad. Hablamos de prostitución cuando nos referimos a trata, invisibilizando a aquellas mujeres que ejercen el trabajo sexual por libre elección. ¿Puede existir una sin la otra? No lo sé, la verdad. Por eso creo que aprendiendo más sobre el tema, leyendo opiniones totalmente contrarias podemos acabar forjando una opinión que se corresponda más a la realidad. Este libro de Rosa Cobo puede ser una iniciación.
7. La vegetariana. Han Kang
«La vegetariana» relata la historia de una mujer corriente, Yeonghye, que por la simple decisión de no volver a comer carne convierte una vida normal en una perturbadora pesadilla. Narrada a tres voces, «La vegetariana» cuenta el desprendimiento progresivo de la condición humana de una mujer que ha decidido dejar de ser aquello que le obligan a ser. El lector, como un pariente más, asiste atónito a ese acto subversivo que fracturará la vida familiar de la protagonista y transformará todas sus relaciones cotidianas en un vórtice de violencia, vergüenza y deseo.
¿Por qué?
No tengo claro qué puedo encontrarme en esta novela pero me fío de varias personas que la han leído y hablan maravillas de ella. Comentan que es mordaz, cruel y perturbadora; adjetivos que comparten varias obras asiáticas que he leído y siempre acaban encantándome. Creo que no dejará a nadie indiferente.
Aquí encontraréis una entrevista a la escritora:
https://www.eldiario.es/cultura/libros/vegetariana-Metamorfosis-femenina-sangrienta_0_627837753.html
8. Los hombres me explican cosas. Rebecca Solnit
En este conjunto de ensayos mordaces y oportunos sobre la persistente desigualdad entre mujeres y hombres y la violencia basada en el género, Solnit cita su experiencia personal y otros ejemplos reales de cómo los hombres muestran una autoridad que no se han ganado, mientras que las mujeres han sido educadas para aceptar esa realidad sin cuestionarla. La autora narra la experiencia que vivió durante una cena en la que un desconocido se puso a hablarle acerca de un libro increíble que había leído, ignorando el hecho de que ella misma lo había escrito, a pesar de que se lo hicieron saber al principio de la conversación. Al final resultó que ni siquiera había leído el libro, sino una reseña del New York Times.
El término mansplaining conjuga man («hombre») y explaining («explica»), en alusión a este fenómeno: cuando un hombre explica algo a una mujer, lo hace de manera condescendiente, porque, con independencia de cuánto sepa sobre el tema, siempre asume que sabe más que ella. El concepto tiene su mayor expresión en aquellas situaciones en las que el hombre sabe poco y la mujer, por el contrario, es la «experta» en el tema, algo que, para la soberbia del primero, es irrelevante: él tiene algo que explicar y eso es lo único que importa.
» Premio Libro del Año 2017 del Gremio de Libreros de Madrid
El término mansplaining conjuga man («hombre») y explaining («explica»), en alusión a este fenómeno: cuando un hombre explica algo a una mujer, lo hace de manera condescendiente, porque, con independencia de cuánto sepa sobre el tema, siempre asume que sabe más que ella. El concepto tiene su mayor expresión en aquellas situaciones en las que el hombre sabe poco y la mujer, por el contrario, es la «experta» en el tema, algo que, para la soberbia del primero, es irrelevante: él tiene algo que explicar y eso es lo único que importa.
» Premio Libro del Año 2017 del Gremio de Libreros de Madrid
¿Por qué?
Más teoría feminista. Rebecca Solnit acuñó el término «mainsplainning» haciendo referencia al paternalismo que utilizan ciertos hombres para explicarle algo a una mujer que sabe más sobre el tema que él. La edición me parece preciosa y como soy una tiquismiquis con estas cosas, quiero hacerme con este ejemplar editado por Capitán Swing.
Más teoría feminista. Rebecca Solnit acuñó el término «mainsplainning» haciendo referencia al paternalismo que utilizan ciertos hombres para explicarle algo a una mujer que sabe más sobre el tema que él. La edición me parece preciosa y como soy una tiquismiquis con estas cosas, quiero hacerme con este ejemplar editado por Capitán Swing.
9. La condición animal. Valeria Correa Fiz
Es imposible que alguien se interne en los doce cuentos que forman La condición animal y no salga de ellos, al menos, sacudido, turbado y, por qué no advertirlo, también conmocionado por la intensidad de estas historias. ¿Qué es lo que nos hace diferentes como especie, en qué consiste la condición humana? ¿Sabernos frágiles, expuestos, mortales? ¿Cómo seríamos si no temiésemos el mal ajeno? Eso parece preguntarse cada uno de los cuentos que Valeria Correa Fiz ha escrito con una prosa visceral, física y cargada de turbiedades, para conducirnos hasta nuestros propios miedos, nuestras inseguridades, nuestros temblores. El ángulo más oscuro del ser humano la locura y la muerte, el amor y la enfermedad, la obsesión y la violencia y la ternura inevitables. Un libro brutal. Un libro que duele, como duele la buena literatura. Pocas veces nos podemos encontrar con un debut tan deslumbrante como este primer libro de Valeria Correa Fiz, una apuesta rotunda, seria y apasionante, que rebosa calidad y, sobre todo, futuro.
¿Por qué?
Leí la contraportada de este libro cuando cotilleaba en una librería y lo apunté como próxima compra. Creo que parte de una idea interesante y poco manida en el relato breve, pero que poco a poco va cogiendo fuerza. ¿Qué nos diferencia de los animales? Por lo que he leído en diferentes críticas, Valeria aborda este tema durante 12 cuentos de una manera agresiva y oscura.
Leí la contraportada de este libro cuando cotilleaba en una librería y lo apunté como próxima compra. Creo que parte de una idea interesante y poco manida en el relato breve, pero que poco a poco va cogiendo fuerza. ¿Qué nos diferencia de los animales? Por lo que he leído en diferentes críticas, Valeria aborda este tema durante 12 cuentos de una manera agresiva y oscura.
Partir es una historia sobre la juventud, sobre cómo matar la ingenuidad postadolescente y morir un poco, para luego resucitar hermosos. A través de la protagonista, la autora nos sumerge en un relato descarnado en primera persona. Desde sus personajes —jóvenes locos, temblorosos, que quieren descubrir el mundo y hacerlo estallar en pedacitos— hasta sus escenarios —Madrid, París, el ambiente universitario, ese sabor fresco, moderno, duro y urbano—, la historia va tomando fuerza y realidad y nos invita a seguir leyendo con miedo y emoción. Un libro comparable, entre otros, a La campana de cristal, de Sylvia Plath, o a las primeras novelas autobiográficas de Amélie Nothomb.
¿Por qué?
Con Lucía Baskaran me pasa como con María Sánchez, me interesa lo que comparte en redes sociales porque puedo encontrar contenido sobre feminismo, política o literatura. Las críticas que he leído sobre su libro han sido favorables, diciendo que era una lectura fresca y joven.
lunes, 19 de marzo de 2018
Días de campo
Esta tarde, mientras le explicaba a mi madre qué es una queratosis seborreica, me he encontrado otra garrapata enganchada en la mejilla. Mimetizada con el resto de las pecas de mi cara y cuello, se situaba en el mismo lugar donde encontré a su compañera ayer. Angustiada por el asco y las posibles enfermedades transmisibles que este bicho pudiera pasarme, he visitado las dos primeras páginas de Google sobre garrapatas. Me dice mi madre que me las ha pegado la gata a la que he estado cuidando estos días, la misma gata que ellos rescataron de una muerte segura y que ahora pesa el doble que cuando la encontramos. Le explico que yo misma la desparasité, que probablemente las garrapatas se escondieron en el cuello vuelto de mi jersey cuando fuimos R. y yo a por espárragos. Nos adentramos por las zarzas, cruzamos el río y andamos por la maleza, a través de unas hierbas que nos llegaban por las rodillas. Entre bromas nos metíamos en la frondosidad de un campo descuidado, recogiendo nuestra futura cena con orgullo, riendo con “si es una polla, te folla” cada vez que alguno no veía algún espárrago bastante evidente.
Este año he(mos) huido
a la montaña. Entre tomateras secas y naranjos, hemos cuidado de nosotros y de los
gatos –que comenzaron odiándose y hoy, en su despedida, han dormido apretados
el uno contra el otro-. Antes evitaba venir, ahora la posibilidad de escapar
aquí es un pequeño salvavidas. Me gusta el campo, mi campo, porque allí nada cambia.
Sigue igual que los últimos quince años que veraneamos aquí. Ahora que las
cosas entre nosotros son turbulentas, venimos cada vez más. Es reconfortante
aferrarse a algo inmutable cuando todo a mi alrededor corre y se transforma a
una velocidad vertiginosa.
Me he dado cuenta
que no me gusta tanto el cambio, que me provoca náuseas. Pienso en cómo desde
mi barrio ya no se ve la huerta, en mi pelo que ya escupe alguna tímida cana,
en que dentro de pocos años seré médica y si estoy segura de ello. El pecho me
arde. Pienso también en mí, en la persona que me estoy convirtiendo y no puedo
evitar cuestionarme si es lo que esperaba, si cumple mis expectativas. Ya no me
duele tanto decir que no, que no soy como siempre he querido ser. Pienso también
que la convivencia va limando asperezas, que la aceptación es el mejor bálsamo.
Sea mi gato con esta gata abandonada; sea yo conmigo misma o con el mundo.
Me observo en el
espejo concienzudamente, rascando cada lunar de mi pálida piel en busca de otro
parásito camuflado y no puedo evitar reírme de mí misma. Todas las
preocupaciones que siempre me invaden han pasado a un segundo plano por una
maldita garrapata, he parado mi vida durante toda una tarde por un bicho de
poco más de tres milímetros. ¿No es poético el poder de la naturaleza?
Pelusa y Ardilla
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